Santiago Vázquez León – Gerente de Pizarras Los Tres Cuñados


«Exportamos a Francia pizarra suficiente para cubrir 4.000 viviendas»

La compañía es fuerte en el mercado galo, donde copa el 10 % del total

De carácter y nervios templados. Tan educado que es difícil decirle que no a lo que sugiere. Sabe escuchar y argumenta. A Santiago Vázquez León (Casaio, 1 de enero de 1968), gerente y accionista de Pizarras Los Tres Cuñados (la marca comercial es K08), insiste desde el primer momento en que no le gusta hablar en primera persona del singular, prefiere la del plural. «Somos un equipo», cuyos máximos responsables representan a la segunda generación de los socios fundadores. Cada rama familiar tiene el 33 % de capital. Vázquez domina el gallego (su lengua materna y la que se habla en la empresa), castellano, francés e inglés («aunque menos»). Dentro de la Responsabilidad Social Corporativa de la Empresa destaca la escuela de fútbol sala en la que se forman 150 niños de la comarca.

—¡Vaya visión del márketing! ¿Quiénes eran los tres cuñados?

—La empresa tiene sus raíces en la familia conformada por dos hermanas (Manuela y Josefa León) y un hermano (Manuel). Las dos hermanas se casaron con Emiliano Vázquez y Rogelio Arias, respectivamente. Ambos junto a Manuel León, el otro hermano, empezaron a trabajar la pizarra en las fincas familiares. La pizarra en los cincuenta o sesenta era de autoconsumo. La mayoría de las familias se dedicaban a la agricultura o la ganadería y cuando en una finca afloraba la pizarra, la trabajaban siempre que hubiese alguna obra en la zona que la demandara. Cuando la obra finalizaba, seguían con sus tareas agrícolas o ganaderas. Para poder trabajar la pizarra solo se pedía la titularidad del terreno. Eso creó un gran minifundio, hasta que en 1973 se publicó la ley de minas. Se pedía la titularidad del terreno y la concesión administrativa. Esas concesiones establecían dónde se podía trabajar y los límites los marcaba tu cuadrícula. Son derechos comercializables. Así se desarrolló el sector.

—Son una pyme, pero grande.

—Facturación y plantilla son acordes, en un sector con mano de obra masiva. Nuestro sector es peculiar. Las producciones de cada compañía se diferencian unas de otras. Los mercados son los mismos para todos, pero dentro de ellos cada cliente tiene sus preferencias y cada empresa pizarrera tiene su encaje.

—¿Qué reservas tienen?

—Las canteras son concesiones. Se miden en cuadrículas mineras. Nuestras canteras disponen de unas 14-15 cuadrículas mineras. Lo que hemos trabajado a día de hoy después de cuarenta y tantos años de existencia equivale a unas tres cuadrículas. Sabemos como el resto del sector que aquí en Valdeorras las reservas son muy abundantes. No trabajamos un recurso renovable, pero quizá la inquietud del sector de cara al futuro no sean las reservas, sino la rentabilidad de las reservas.

—¿Tienen la concesión hasta…?

—Las concesiones, por la ley de minas, son de 30 años renovables de 30 en 30 hasta llegar a 90. Todas las canteras están hoy en la segunda renovación (llevan explotándose desde hace 40-50 años). Tampoco sabemos lo que pasará después de los 90. La ley no lo prevé. No sería lógico pensar que se acabara, porque al lado de la concesión hay más inversiones.

—¿Le he entendido que no todas las pizarras son iguales?

—Decir que todas las pizarras son iguales es como decir que todos los vinos lo son. Cada una tiene sus características en cuanto a textura, planimetría, grosor… Acorde con ello, la demanda varía.

—¿Cómo son las pizarras de Los Tres Cuñados?

—Las pizarras de Valdeorras en general tienen unos niveles de calidad muy elevados. En Francia se demandan más los grosores más pequeños, de 3,8 milímetros. Las de 5 o 6 tienen mayor demanda desde Alemania o Inglaterra. Nosotros trabajamos un tipo de pizarra cuyos países de destino son, normalmente, Francia y el Benelux. Nosotros copamos el 10 % de todo el mercado francés, con 20.000 toneladas (750.000 metros cuadrados equivalentes a cubrir 4.000 viviendas de tipo medio, 190 metros cuadrados cada año). Nuestra pizarra no es de grano fino; es estructurada, un poco rugosa, pero, sin embargo, permite hacer grosores bastante pequeños, a partir de 3,8 milímetros. Si trabajas en el mercado francés es compatible con la solicitada en los Pirineos o los Alpes (con climatologías más adversas) o en Normandía, en Bretaña.

—¿Todas las empresas de Valdeorras van a los mismos mercados?

—En Valdeorras y en la parte de León colindante con Valdeorras se concentra el 90 % de la producción mundial de pizarra para tejados. Las 500.000 toneladas al año que se exportan desde esta zona se pueden encontrar en todo el mundo. Aunque principalmente en países como Francia, Bélgica, Inglaterra y Alemania, con tradición pizarrera. Ellos también tuvieron canteras.

—¿Ustedes exportan a …?

—A Francia y Benelux, principalmente. Puntualmente se pueden hacer operaciones en países como EE.UU. algunos del Este, América del sur… En los países en los que no hay hábito de consumo de este material tampoco suele haber empresas de colocación. Así que la situación se complica. De ahí que se hagan operaciones puntuales, pero no estables.

—Hay grandes edificaciones en Francia con pizarra de Valdeorras.

—Tenemos una línea de producción exclusiva para monumentos históricos: estamos en castillos del Loira, en el de Valençay, en el antiguo hospital de Ainault, en el campanario de la iglesia de San Pedro y San Pablo en Allineuc, en el cuartel Kellerman… Son obras muy emblemáticas, pero también estamos en la obra del día a día.

—Usted habla un francés perfecto

—En nuestra empresa es más importante que el inglés, por ejemplo.

—¿Hay franceses en su empresa?

—Tenemos comerciales en Francia y Benelux. En Valdeorras no, pero sí es una comarca que tiene mucha relación con Francia. Hay empresas galas establecidas aquí. Es raro el día que no vayas a un restaurante o un hotel y no escuches hablar francés, alemán o inglés.

—O sea que Valdeorras es la gran desconocida para el resto de Galicia.

—Creo que sí. Todas las comarcas tienen algo que descubrir, pero Valdeorras tiene un gran potencial. Hay que venderla mejor.

—¿Cuántas empresas representan ese 90 % de la producción mundial del que me hablaba?

—Unas 40. Y el 10 % restante está en Brasil, China, en Gales y en Canadá. La facturación total del sector está en 400 millones de euros y con una producción en la pizarra de exportación de 500.000 toneladas año. Al mercado nacional pueden llegar 70.000-80.000.

DNI DE LA EMPRESA

Quiénes son

Empresa pizarrera. Muy fuerte en el mercado francés. Su producción alcanza las 22.000 toneladas.

Facturación: 14 millones de euros.

Empleados: 80

Domicilio social: Casaio (Carballeda de Valdeorras)

Fuente: La Voz de Galicia – 07 de Mayo de 2022